Los abanderados del despotismo ilustrado postulaban el criterio de "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". No obstante, hubieron de transcurrir algunos años para que el desarrollo del Estado de Bienestar moderno diera pleno sentido al criterio de "todo -o bastante- para el pueblo". Para ello -como es sabido- fue necesario completar dicho eslogan con la importante apostilla "y con el pueblo", como verdadero requisito de lo anterior. Sin embargo, en estos tiempos de regresiones parece que algunos intentaran establecer un criterio de signo doblemente contrario a los anteriores: "todo para los poderosos,... y sin el pueblo".