La construcción de una cultura de paz en el mundo, alentada por Naciones Unidas, como administrador hegemónico de un modelo económico globalizado que tiene en la industria armamentística uno de los mayores pilares. La guerra de Irak ha puesto de manifiesto que la cuestión fundamental que se dirime es la de optar por un mundo bajo el orden unilateral e imperial de Estados Unidos o por el multilateral que representan las Naciones Unidas, con verdadera legitimidad democrática.