El Gobierno del PP ha entrado en una dinámica de enfrentamientos con amplios sectores de la población, que llegó a su punto álgido con la imposición del Decreto de reforma del desempleo y la posterior protesta en forma de huelga general. La voluntad del Partido Popular es convertirse en el abanderado en Europa de un modelo de relaciones sociales y laborales similares al estadounidense. Pero la izquierda debe aunar esfuerzos para lograr que esa mayoría social que se expresó el 20-J se convierta en una nueva mayoría política progresista que contenga el avance de la derecha.