Las nuevas teconologías, la revolucion energética y la transformación continua de las formas de organización y de gestión en las empresas constituyen los tres elementos que caracterizan las organizaciones empresariales del siglo XX. El factor "conocimiento" se ha revelado como la principal fuente de ventaja competitiva, teniendo en cuenta que la organización que aprende, que innova y que sabe adaptarse a un conterxto continuo de cambio se convierte en un modelo de "organización inteligente" que tiene el futuro en sus manos.