La decisión de Bush de invadir Iraq, sin la cobertura del Consejo de Seguridad de la ONU, provocó una situación de quiebra del Derecho Internacional que ahora se manifiesta con toda crudeza. La situación en Iraq se agrava cada día y, cuando los costes humanos y materiales comienzan a ser insoportables para la potencia ocupante, se pide la cobertura de Naciones Unidas, pero sin alterar el mando de la operación. Estados Unidos sigue empeñado en afianzar un modelo de Derecho Internacional que gire en torno a su poder hehemónico.