El sistema democrático está sufriendo un deterioro debido al poder que han adquirido los grupos económicos de presión, que utilizan los medios de comunicación de masas para "vender" las opciones políticas que les son más favorables. Actualmente tiene más posibilidades de ganar las elecciones el partido político que tiene más dinero detrás y que cuenta con los medios para manipular a la opinión pública a la manera del prestidigitador. La situación dista mucho del gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo, porque sobre todo se gobierna para el que paga.