La guerra contra Irak ya tiene una larga lista de víctimas: la legalidad, la legitimidad internacional, el derecho a la información veraz, el derecho a disentir, la ONU, la verdad, la moral internacional, la democracia, en fin, muchos de los mimbres que configuran las normas por las que se rige el funcionamiento planetario. Pero junto a estas víctimas éticas y políticas hay que recordar las físicas: las que ya se han producido, como consecuencia del embargo, y las que se producirán a causa de esta "guerra preventiva" que podemos saber cómo comienza, pero nadie sabe cuál será su fin.