Perspectivas mundiales: El consenso de los analistas mantiene la recuperación para el 2004. Con la mirada siempre puesta en la locomotora americana, los últimos datos de su crecimiento y algunas señales adicionales relativas al mercado laboral y la confianza de consumidores, mantienen el optimismo. El avance económico y el crecimiento del comercio internacional parece evidente, si bien la incertidumbre sobre el estancamiento europeo y las tensiones en el precio del crudo continúan.
Japón en la senda del crecimiento. Tras cuatro trimestres creciendo por encima del 2%, la mejora en los beneficios y perspectivas empresariales y la recuperación de la inversión permiten que las previsiones para el año próximo mantengan un moderado avance del crecimiento (1.5%), aunque menor del registrado en 2003.
Las perspectivas para el continente asiático mejoran. La aceleración prevista en 2004 para los principales paises de la zona, agrega una notable solidez a la recuperación económica internacional y a la resurrección de los flujos de comercio e inversión exterior. Japón, China, India y buena parte de los países del sudeste asiático, se suman a la coyuntura expansiva aportando cierto margen de confianza al escenario de futuro, incluso ante un eventual menor dinamismo de EEUU.
Los paises del área latinoamericana mejoran sus perspectivas de crecimiento. La coyuntura internacional y las condiciones de flujos de inversión hacia esta zona seguirán siendo positivos. En Brasil se prevé un crecimiento del 3% en 2004, en Argentina los planes de reactivación de la inversión han permitido mejorar las previsiones en dos puntos para este año (6.6%) y la previsión para 2004 es del 4.5%, y en Chile se espera un crecimiento del 4.5% el próximo año. El conjunto del área latinoamericana crecerá un 3.7% en 2004 frente al 1.1 % esperado para 2003.
Europa: optimismo con mucha moderación. Tras dos trimestres de estancamiento, la mejora generalizada en los indicadores adelantados son los primeros indicios de que lo peor de la crisis ha quedado atrás. Sin embargo, no se espera una fuerte recuperación dada la debilidad aún existente en el consumo privado, que es previsible continúe por el deterioro del mercado laboral. En los países candidatos las previsiones han mejorado respecto a nuestro anterior informe, previéndose un comportamiento más dinámico en 2004 por una mejora de la demanda externa, si bien su incorporación a la UE supondrá mayor imposición indirecta y por tanto, mayor inflación.
España: fuera de la crisis. Ya que la "crisis" no ha producido decrecimiento en la economía española, el cambio al ciclo ascendente será más moderado que en etapas anteriores. Esta es la tónica prevista en el horizonte de predicción, con un crecimiento esperado del 2.8% en 2004, un punto por encima de la previsión para el conjunto de la Unión Monetaria y tres décimas más que la estimación para la OCDE. No obstante, el crecimiento del consumo privado debe ser reemplazado por un "mayor tirón" de la demanda de inversión en equipo a medida que cambien las expectativas empresariales, lo que podría estar ya cerca gracias a la mejoría en las previsiones del entorno internacional.