El primer semestre confirma la recuperación mundial anunciada en anteriores informes. A pesar de los riesgos de carácter político militar y el fuerte incremento del precio de la energía, los datos disponibles del primer semestre y las previsiones recogidas en Delfos anticipan un crecimiento económico significativo para el 2004.
Las previsiones actuales anticipan un menor crecimiento en el 2005. Esta desaceleración se focaliza principalmente en Estados Unidos y Japón, existiendo el riesgo de contagio a otros países, en un escenario más recesivo que el actual, con tipos de interés más elevados y en el que se comenzaría una fase descendente del ciclo económico.
Europa no encuentra el camino y sus cifras de crecimiento son discretas y próximas al 2%, a pesar de la mejoría del sector exterior registrada a principios de este año. Las previsiones que presentamos para Alemania son insuficientes (1.7%), mediocres para Francia ( 2.2%) y más aceptables para el Reino Unido ( 2.6%), si bien un previsible entorno de mayor inflación, mayores tipos de interés y menor crecimiento en otras áreas podrían revisar a la baja las estimaciones de próximos informes.
Alegria en las expectativas de los países emergentes, mostrando un mayor dinamismo que los países más desarrollados.
Destacan los crecimientos esperados para Asia, significativamente superiores a las previsiones de hace seis meses, con China a la cabeza y a la espera de una ralentización que no llega y se considera necesaria para no provocar tensiones en los mercados internacionales.
Latinoamérica cumple nuestros pronósticos y crece. La revisión al alza del presente informe sitúa el crecimiento de Latinoamérica para este año en un 4.3%, frente al 1.8 % registrado el año pasado.
Destacan la clara mejoría registrada en Brasil, basada en su componente exportador y los excelentes resultados de Argentina.
Sin embargo y al igual que en otras áreas, el crecimiento esperado para el próximo año es menor.
Se mantienen los buenos pronósticos para España y su crecimiento será superior al de la media europea. Habrá que estar atentos a las dificultades inducidas por un mal año en el sector turístico, un sector industrial de baja competitividad y un sector construcción incapaz de liderar por más tiempo el crecimiento. El actual optimismo puede revisarse a la baja.