Riesgo de recesión en Estados Unidos. Aumenta el número de instituciones dedicadas a la previsión que pronostican dos trimestres seguidos de crecimiento negativo en la primera economía mundial, consecuencia directa del agotamiento de su modelo de crecimiento, un dólar bajo mínimos y la crisis en los sectores inmobiliario y financiero. Sin embargo, las predicciones recogidas en el presente informe apuntan más a un estancamiento que a una recesión y en estos momentos se espera una reacción del gobierno Bush con un conjunto de medidas fiscales que mitiguen la crisis.
El estancamiento de Europa no se cuestiona. Las instituciones recogidas en el presente informe Delfos corrigen a la baja el crecimiento esperado de Europa para 2008 con respecto a lo previsto hace seis meses, siendo especialmente débiles los crecimientos del PIB esperados para las tres economías más importantes, Alemania 1.9%, Francia 1.8% y Reino Unido 2%. Estas estimaciones, a tenor de los últimos datos coyunturales disponibles, podrían incluso ser revisadas a la baja en próximos informes.
Riesgo de recesión mundial. Si a la situación de la economía americana, con crecimientos negativos del PIB a corto plazo, sumamos los débiles resultados esperados para Europa, son pocos los analistas que creen en un milagro asiático capaz de actuar de locomotora mundial. A corto plazo, el escenario de bajo crecimiento económico para el conjunto de los países es el que recibe un mayor consenso en términos de probabilidades de ocurrencia, si bien no se descarta y se alerta sobre los riesgos de una recesión global a la que por eI momento se la asigna una baja probabilidad.
Se mantienen las tensiones inflacionistas. Aunque la mayoría de nuestras predicciones por países sitúan la tasa de inflación de 2008 en niveles similares, y en algunos casos inferiores, a los registrados en 2007, estas tasas han sido especialmente elevadas en el pasado año y tanto la situación actual como las expectativas de futuro del mercado del crudo no permiten ningún optimismo.
Los riesgos también existen para España. Las señales de ralentización de la economía española, anunciadas en nuestro informe Delfos del pasado mes de Julio, se han confirmado y actualmente se da por descontado una importante reducción en nuestro ritmo de crecimiento en 2008, crecimiento que podría ser el más bajo de los últimos 12 años. Es preocupante el hecho de que, al encontramos en periodo electoral, el gobierno se centre más en promesas para la próxima legislatura que en medidas económicas concretas, y que ante un eventual deterioro de la situación no se pueda reaccionar en los próximos meses.