Se desploman las previsiones económicas para 2009. Con Europa en -4%, Estados Unidos en -3%, Japón en -6%, Latinoamérica en -3% y Asia en -5%, 2009 se presenta como un periodo de desolación económica sin precedentes desde la segunda guerra mundial. Hoy podemos decir que los malos augurios que ha venido anticipando Delfos desde mediados de 2007, no sólo se han cumplido sino que han sido superados por la realidad.
Sólo se aprecian brotes amarillos. Si 2009 pasará a la historia como un periodo de fuerte recesión, no se anticipa que la situación vaya a solucionarse con un 2010 de clara recuperación, año para el que por el momento y en el mejor de los casos sólo se anticipa un escaso o nulo crecimiento en los países desarrollados. El efecto de comparación de finales de este año con los malos resultados de finales de 2008 creará el espejismo de que lo peor ha pasado, pero un mantenimiento o ligero aumento del actual deterioro siempre deberá tener una lectura negativa. Por el momento la única nota positiva es la normalización de los mercados financieros y los índices de sentimiento.
Europa, peor de lo esperado. A pesar de que la crisis se originó en otras latitudes, nuestro entorno europeo ha amplificado los efectos y Europa presenta una recesión mayor que Estados Unidos. Irlanda, Alemania, Finlandia, Suecia e Italia encabezan el ranking con crecimientos del -5% o inferiores, mientras que Grecia, Francia y España caerían menos que la media europea. Anticipamos que esta clasificación se modificará cuando se disponga de más información y se valore convenientemente las cifras de empleo.
Las predicciones apuestan por Latinoamérica. España no se equivocó invirtiendo en Latinoamérica y su respuesta ante la crisis ha sido de las mejores a nivel mundial. Los buenos fundamentos, un contagio limitado y sus potencialidades de crecimiento endógeno hacen que ya para 2010 se anticipe un crecimiento significativo en esta área emergente. En positivo hay que prestar atención a Brasil, Chile y Perú, mientras que Argentina y Venezuela pueden dar todavía alguna sorpresa desagradable.
España necesita reaccionar ante el desastre. La medida más fiel de la crisis es el paro, en cuanto que refleja como afecta la economía a la población, y España es, según las predicciones que se recogen en este informe, el pais con más desempleo de todos los países desarrollados e incluso son muy pocos los emergentes que la superan a nivel mundial. Ser el campeón en desempleo y alcanzar una tasa de paro del 20% exige al gobierno, oposición y agentes sociales una acción coordinada y desinteresada donde la única prioridad sea generar puestos de trabajo.