El optimismo y la dualidad se confirman. En el pasado año 2010, todos los bloques y la gran mayoría de países han registrado crecimientos superiores a los de 2009, dándose por concluida la fase recesiva de la crisis. A la vez, se ha mantenido la asincronía y los países emergentes muestran un comportamiento más expansivo que los desarrollados, bloque en el que destacan por sus elevados crecimientos Estados Unidos y Alemania.
Las previsiones para 2012 apuntan a crecimientos positivos en la economía mundial. Salvo Portugal a ningún país se le asigna un decrecimiento en el próximo año. Todas las economías crecerán si bien algunas como las latinoamericanas lo harán a un menor ritmo que el registrado en 2011, año que puede calificarse de excelente en esta zona por el mantenimiento en las mejoras de las relaciones de intercambio para países exportadores de materias primas.
Rusia y Asia en expansión. A pesar de las tensiones inflacionistas que manifiesta (7%), el crecimiento económico actual y esperado en los próximos años para el gigante ruso son superiores al 4%. Por su parte el crecimiento de la totalidad de los países asiáticos, a excepción de Japón, es propio de otras décadas y todas las economías presentan tasas entre el 7% y el1 0%.
Zona Euro igual a zona de riesgo. Son muchos los informes y varios los años que desde Delfos venimos advirtiendo de los malos resultados registrados y esperados para la zona euro. La desconfianza manifestada por los mercados en las primas de riesgo indican las dudas sobre la economía europea en 2011 y 2012, una economía para la que se anticipa una disminución en el crecimiento del próximo año y que se caracterizará por ser el área de menor crecimiento mundial.
España en crisis pero con mejores expectativas. El crecimiento de 2010 ha significado un retroceso de una décima de nuestra economía y la previsión de algo más de medio punto para 2011 resulta claramente insuficiente para iniciar la recuperación del empleo. Sin embargo, la esperada mayor tranquilidad en los mercados financieros, el inicio de las reformas pendientes, el cambio en las expectativas empresariales y la confirmación del abandono de las cifras de crecimiento negativo permitirán que en 2012 el crecimiento sea más dinámico.
La economía mundial sigue expuesta a nuevos episodios de crisis. Los déficits fiscales y los niveles de endeudamiento de las economías desarrolladas siguen marcando records y persisten las dudas sobre el cumplimiento de los compromisos de pago por parte de algunos países. Si la ortodoxia se impone y se inician los ajustes necesarios para disminuir los niveles de riesgo, difícilmente podemos esperar crecimientos significativos en estos países y las tensiones sociales aumentarán.