La Universidad siempre ha sido un elemento marginal en el debate y en la definición de las políticas de desarrollo en los países del Sur, y hoy lo es todavía más. Frente al vacío de políticas por parte del Estado y los partidos, y utilizando las nuevas posibilidades que ofrecen la revolución tecnológica y la educación a distancia, esta institución necesita ser refundada a fin de completar un proyecto educativo a nivel latinoamericano y convertirse así en un actor decisivo en el logro del desarrollo sostenido.