Rusia se encuentra frente a una oportunidad histórica para desarrollar sus enormes potenciales si implementa, según el autor, cuatro reformas de máxima prioridad: la privatización del sistema de jubilaciones, una reforma impositiva, una desregulación radical y el reemplazo del rublo por el euro. La experiencia de Chile -el cambio radical, global y sostenido hacia un mercado libre que permitió un crecimiento promedio del siete por ciento anual desde 1984 hasta 1998- puede servir de modelo a la administración de Putin en su propósito de modernizar la economía.