Los medios de comunicación cumplen una función importante para contribuir a dar visibilidad al problema de la violencia de género y sensibilizar a la sociedad para ayudar a erradicar esta lacra. La labor de informar debe tener como aliados el rigor, el compromiso y la responsabilidad social, evitando el amarillismo y poniendo el acento en informaciones veraces que huyan del morbo y el sensacionalismo. Los medios deben presentar la violencia de género como un atentado a los derechos humanos. Además, nunca se debe recurrir a testimonios subjetivos que excusen la violencia, siendo conveniente erradicar los contenidos denigrantes y los estereotipos sobre las mujeres.