Los hombres que maltratan a las mujeres tienen un perfil determinado, que la sociedad tiende a soslayar, hasta que es demasiado tarde. ¿Cómo es posible que una conducta tan repetida y presente a lo largo de la historia no haya sido cuestionada hasta erradicarla, y que, incluso, se la considere como parte de la normalidad de una relación de pareja? Uno de los factores que más ha influido en la dificultad para erradicar la violencia de género tiene que ver con la identidad de los maltratadores, que son maridos, padres o parejas de las víctimas.