El consumo total de carne asciende a cerca de 2.944 millones de kilos y supone un gasto en torno a 18.267 millones de euros. El mayor porcentaje del consumo se concentra en los hogares (82,6%), mientras que la restauración comercial supone el 13,8% y la restauración social y colectiva el 3,6% restante. Esta familia de productos se encuentra entre las más demandadas por los hogares españoles y, por tanto, parece oportuno incidir en aspectos concretos de su comercialización. Este artículo tiene como objetivo analizar las diferentes vías que se presentan hasta los mercados finales de carne y productos cárnicos; se aborda tanto el consumo en el hogar como el desarrollado en los establecimientos de restauración analizando, además, las variantes para carne fresca, congelada y transformada