La sostenibilidad económica solo se logra cuando la empresa adapta su modelo de negocio de acuerdo con las circunstancias, tratando de asegurar la viabilidad y la rentabilidad económica. Así, las funciones de la dirección financiera actual deben alejarse del simple control y centrarse en el compromiso con las políticas de la empresa, analizando su coherencia interna y en relación con el objetivo de sostenibilidad económica.