Los "problemas malditos" de la estrategia surgen frente alos grandes desafíos y suceden dentro de un contexto social. Son conflictos de origen complejo, difíciles de controlar, en los que están involucrados diversos grupos de interés, y cuya particularidad es que cambian ante cada intento por resolverlos. Si bien no tienen solución, las empresas pueden aprender a manejarlos. Para ello, el autor propone una serie de tácticas que hacen incapié en la acción, y recalca la importancia de la identidad corporativa como parámetro de las medidas a tomar. Explica la necesidad de incorporar procesos de planificación social que incluyan en el debate a los diversos grupos de interés, y aconseja desarrollar enfoques de anticipación para visualizar el futuro, en contraposición a los que subrayan la importancia de contrastar los resultados con los planes trazados.