En cuatro semanas, a mediados de 2009, ocho organizaciones que cotizaban en Bolsa y cuyos activos superaban los 1000 millones de dólares se declararon en quiebra en Estados Unidos. Es una pruebla irrefutable de que la supervivencia corporativa no es sencilla. Algunas empresas mueren relativamente jóvenes; otras sobreviven y se acercan sin muchas esperanzas a la adultez, como General Motors. Y son realmente muy pocas las que logran renovarse y superar con éxito el siglo de vida. Entre estas últimas se encuentra General Electric (GE).
A 117 años de su fundación, este titán estadounidense es, en la actualidad, una firma absolutamente global. Tiene 327.000 empleados trabajando en 160 países y más de la mitad de sus ingresos provienen del exterior.
¿Cuál es el secreto de la longevidad de GE?. ¿Seguirá siendo útil su receta?.