Jim Champy
Hoy día, los clientes, socios y proveedores buscan y ofrecen consejos por medio de una larga lista de personas con las que están en comunicación, y comparten sus experiencias vitales en la Web. No se fían de la información proveniente de fuera de su círculo y realizan grandes esfuerzos para evitar los mensajes publicitarios tradicionales. Los eslóganes y las declaraciones corporativas ya no funcionan, y, de hecho, cuando no proclaman la verdad son contraproducentes para la empresa. Por tanto, una empresa que pone énfasis en la autenticidad está obligada a comportarse con autenticidad. Si se aparta de los valores que ha hecho públicos, es muy probable que los �policías de la moralidad� de Internet terminen con su reputación.