La salud global se enfrenta a diversos retos que tienen que ver con los efectos del cambio climático, las nuevas epidemias emergentes, el aumento de los movimientos de población y las amenazas del bioterrorismo. En los últimos años se han incrementado las enfermedades infecciosas en todo el mundo y se han registrado aumentos de las resistencias a los medicamentos de muchas de estas enfermedades. Para hacer frente a estos retos, que adquieren proporciones de catástrofe en las zonas más pobres del Planeta, es necesario que desde las instituciones internacionales se trabaje para favorecer políticas globales de acceso a la salud de carácter universal.