La investigación biomédica tiene como objetivo final contribuir a la mejora de la salud de los ciudadanos y consecuentemente de su calidad de vida. Posiblemente por ello la percepción de la población española hacia este tipo de investigación es muy positiva, como se desprende de la Encuesta Nacional sobre Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología, que elabora cada dos años la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Según esta encuesta, el 80% de los españoles considera que la investigación en medicina y salud debe ser prioritaria.