Danny Ertel, Mark Gordon
Puede que no se trate del arrepentimiento del negociador, pero en ocasiones podemos lamentar haber cerrado un acuerdo o, como mínimo, preguntarnos por qué lo hemos hecho. En ese caso, es probable que descubramos que cerramos el acuerdo simplemente por cerrarlo �no para establecer una relación sostenible, positiva y productiva�. Los autores de este artículo describen cómo podemos asegurarnos de que todo acuerdo genere valor.