Durante los reinados de Felipe III y Felipe IV aparece el cargo de Superintendente de las Correspondencias Secretas, título al que se añade el de España Mayor de su Majestad cuyos titulares ejercerán tareas de contraespionaje. Destacó en dicho cargo el limeño Juan de Valencia, que unió a su condición de espía las de toreador y tratadista de toros. El cargo llevaba aparejadas las tareas de Conductores e Introductores de Embajadores. Se da un listado de ocupantes del cargo como don Juan de Valencia el del Infante, Juan Velázquez de Velasco, Andrés de Velásquez, Marqués de Chanvela y Gaspar de Bonifaz. Se indican las vinculaciones de muchos de ellos con la práctica y teoría del arte de torear.