Christopher J. Martín
En 1992, el gobierno mexicano puso en marcha la reforma educativa, sustentada en el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y, posteriormente, en el Programa de Desarrollo Educativo 7995-2000. El propósito de este artículo es analizar el impacto de estas reformas a nivel de la escuela en el estado de Jalisco. El argumento es que la relación social capaz de mejorar la educación es la que entablan los maestros con sus clientes: el alumno y sus padres. Sin embargo, este vínculo ha sufrido una mayor presión en los últimos años, lo que contradice la supuesta sensibilidad que las reformas proporcionan