En relación con la actual crisis económica y financiera que nos aqueja, el presente artículo, con base en la existencia no forzosa de simultaneidad entre «insolvencia» y las denominadas «pérdidas graves o cualificadas», configuradoras de causa legal de disolución societaria, plantea la cuestión de la posible carencia de eficacia sustancial pretendida con la promulgación del Real Decreto-Ley 10/2008 de 12 de diciembre �por el que se adoptan medidas financieras para la mejora de la liquidez de las pequeñas y medianas Empresas y otras medidas económicas complementarias�, en cuanto a la reducción sensible del número de solicitudes de concurso de acreedores durante los dos ejercicios cerrados con posterioridad al 13 de diciembre 2008.