Michael E. Raynor
Los directivos de las organizaciones tienen que hacer frente a ciertos dilemas continuamente. ¿Cómo logran un equilibrio entre reducir los costes para mantener la rentabilidad y conservar a las personas eficientes de tal modo que la empresa pueda crecer de nuevo cuando mejore la situación? ¿Hasta qué punto las iniciativas �verdes� de una empresa deberían ir más allá de las disposiciones gubernamentales cuando los beneficios económicos son inciertos? En términos prácticos, los directivos necesitan tener un �objetivo último�, lo que los economistas denominan la �función objetivo� de la corporación. Una opinión bastante generalizada es que la maximización de la riqueza de los accionistas es el único candidato viable. Todas las decisiones que toman los directivos corporativos deberían estar orientadas a crear la mayor riqueza financiera posible para los proveedores de capital social. Sin embargo, quizá habría que cambiar las prioridades, ya que, como asegura el autor de este artículo, el principal objetivo de un directivo debe ser la supervivencia de la entidad corporativa.