En las siguientes líneas me interesa poder problematizar y pensar las ideas que subyacen al acogimiento familiar en tanto dispositivo de intervención, pues considero que muchas veces se cae en el error de pensar que por ser el acogimiento familiar el dispositivo que vino a reemplazar en cierta medida (pues aún conviven ambos dispositivos) la tan criticada institucionalización del los niños en los ya conocidos macro institutos, no habría espacio para el cuestionamiento o una mirada crítica hacia este nuevo dispositivo de intervención. Si bien es cierto que este dispositivo conlleva un avance en tanto se enmarca en la Declaración Internacional de los Derechos del Niño propiciando el cumplimiento del derecho que tiene todo niño de crecer en el seno de una familia, también es cierto que este mismo dispositivo puede ser utilizado bajo la lógica normativa característica de la visión asistencialista del �menor en riesgo� (propia de la Ley del Patronato de Menores).