Ninguna nueva generación de investigadores está obligada a repetir los errores cometidos por las anteriores, para eso esta precisamente concebida la elaboración teórica, que recoge en síntesis la experiencia humana.
Para que haya progreso en la ciencia cada nueva generación de investigadores no debe arrancar del mismo punto de partida que la que le antecedió sino por el contrario del punto de llegada a donde llegó la anterior solo así progresa la ciencia, la tecnología y la sociedad.