El proyecto de Ley de promoción de la autonomía personal y de atención a las personas en situación de dependencia, actualmente en fase muy avanzada de su tramitación parlamentaria, va a constituir, sin duda, el gran avance en la protección social en España en esta década.
Los profesionales del Trabajo Social podemos apreciar, como nadie, la importancia de esta nueva ley, porque conocemos de primera mano esas situaciones que afectan no sólo a los cientos de miles de personas en situación de dependencia, sino también a sus cuidadores, casi siempre mujeres, que ven condicionados sus proyectos vitales por asumir los cuidados que estas personas necesitan, sin contar con los apoyos necesarios.
Se va a configurar así un nuevo espacio de protección social, en el que los Trabajadores Sociales vamos a tener un especial protagonismo. Todos hemos vivido la angustia de tantas personas y familias, cuando la falta de recursos nos ha impedido dar respuesta a estas situaciones. Y hemos tenido que superar estas limitaciones, derrochando imaginación para poner en marcha centros y servicios adecuados, en medios urbanos y rurales.
Así pues, a punto de aprobarse esta ley, y cuando ya estamos comprometidos de lleno con la preparación de su puesta en marcha efectiva, los profesionales del Trabajo Social debemos prepararnos para responder a este apasionante reto.