Las guerras de independencia del siglo XIX no lograron forjar una nación Latinoamericana, y Brasil constituye un mundo aparte.
Incluso en los países considerados como modelos por el FMI, la cuestión social amenaza seriamente el futuro de las políticas económicas liberales y de los intentos de integración regional, aplicados por los gobiernos para sacar a América Central y del Sur de su deficiente desarrollo.