El enfoque tradicional de Ingresos de Operación basados en los productos o servicios, era más pertinente cuando la gestión estaba orientada hacia sus procesos internos. En la actualidad, cuando el énfasis debe centrarse en el cliente, se requiere de un enfoque de ingresos basados en actividades, lo que obliga a los directivos de la Pyme a identificar y potenciar aquellas actividades que crean valor y generan ingresos para la empresa. La metodología utilizada es la de análisis teórico, a partir del sistema de costeo ABC, ABM y otros modelos, sobre cuya base, puede estructurarse un nuevo enfoque de Ingresos Basados en Actividades (IBA), que incluye un proceso de implementación a través de fases de segmentación del mercado, de la identificación de las actividades generadoras de ingresos, selección de conductores de ingresos, medición y resultados. La idea clave que subyace es este enfoque, radica en la necesidad de que los directivos de la Pyme, frente a mercados altamente competitivos y globalizados, concentren sus esfuerzos en las actividades necesarias para la conversión de los bienes y servicios en ingresos, flujos de caja y rentabilidad esperada.