José Mario Álvarez de Novales
La «nueva economía» está creando una situación de incertidumbre por la contraposición de dos modelos, sin que en cada situación quede clara la aplicabilidad de los modelos de la «vieja» y/o de la «nueva economía». Hoy, las empresas deben perseguir simultáneamente objetivos que antes se consideraban opuestos: buscan ser globales y locales, especialistas y generalistas, en un mundo en el que se está produciendo la convergencia de varios sectores y en el que los agregadores tratan de reintermediar los mercados. Se desvanece la barrera entre lo físico y lo digital. La red parece ser la forma interna y externa de optimizar muchos grados de diversidad manteniendo las sinergias. Hay que cooperar y competir con los rivales. La dirección se lleva hasta sus límites. Sólo el cambio permanece.