La contribución aliada Ole Larsen Kandborg Lieutenant General. Director, International Military Staff. NATO.
(artículo completo en inglés, 39K) La crisis de Kosovo en un claro signo del tipo de retos a que se enfrenta la comunidad internacional. En el marco de la Alianza Atlántica se está desarrollando una nueva dinámica para preparar respuestas a futuras crisis fuera del área definida en el Tratado del Atlántico Norte. La situación geoestratégica ha cambiado en Europa; existen nuevos riesgos, como el potencial de inestabilidad en Rusia vinculado a sus capacidades militares; inestabilidad étnica, religiosa, política o económica en los Balcanes y en el Cáucaso; proliferación de armas de destrucción masiva, terrorismo internacional y crimen organizado. Estos posibles riesgos han sido tomados en cuenta para las misiones de las fuerzas militares de la Alianza, derivadas del nuevo concepto estratégico. El autor también revisa las iniciativas aprobadas en la Cumbre de Washington: nuevo concepto estratégico, iniciativa de capacidades de defensa, cooperación entre los socios y con países no aliados (PfP y Diálogo Mediterráneo), y el futuro desarrollo de una postura defensiva flexible capaz de reaccionar a necesidades de gestión de crisis fuera del área del Tratado (es decir, la Nueva Estructura de Mandos y las Fuerzas Combinadas Conjuntas, CJTF). Para Kandborg, tan sólo falta reunir voluntad política para que los países adopten una postura unitaria en la defensa colectiva y la gestión de crisis, lo cual incluye los recursos y capacidades necesarios.