La enorme cantidad de residuos que se producen es el resultado de una gestión ineficaz de procesos y productos que no aprovechan en todas sus posibilidades las materias primas que utilizan. Por ello, para la autora, una política sostenible en relación a los residuos debe incidir en la reducción de su generación y de su toxicidad, interviniendo en los procesos y productos que los generan. En el artículo, se pasa revista a la nueva legislación (Ley de Residuos y Ley de Envases) y a la situación de la recuperación de materiales procedentes de residuos urbanos y de residuos industriales no peligrosos, donde estamos aún muy lejos de las tasas de recuperación de otros países de la Unión Europea.
Por último, se aborda la problemática de la incineración de residuos urbanos y del «nuevo» Combustible Derivado de Residuos (CDR), opciones que, a la luz de la experiencia y de la información disponible, a juicio de la autora deben desestimarse como alternativa de gestión de los residuos por los graves impactos que suponen para la salud de las personas y para el medio ambiente.