Estados Unidos
En este trabajo, analizo las tensiones entre las condiciones de la comunicación en democracia y la comunicación digital dominada por plataformas. La comunicación democrática se refiere a la existencia de condiciones institucionales que fomentan y protejan la expresión, información, el diálogo y la participación pública, como así también a determinadas disposiciones, como la tolerancia, empatía, solidaridad, búsqueda de la verdad, e inclusión. Sin embargo, las condiciones de la comunicación digital exacerban viejas tensiones y plantean nuevos desafíos. La comunicación “plataformizada” dominada por intereses corporativos prioriza prácticas comunicativas ligadas a la captura y manufactura de la economía de la atención, más que a valores democráticos. Articulada en algoritmos que determinan las reglas de comunicación digital, la lógica dominante favorece ciertas formas democráticas de comunicación, pero exacerba problemas como desinformación, discursos de odio, e identidades exclusivistas e intolerantes. Este cúmulo de tensiones y contradicciones opera como condición básica y estructural para la comunicación en democracia.
In this article, I analyze the tensions between the conditions of communication in a democracy and digital communication dominated by platforms. Democratic communication refers to the existence of institutional conditions that foster and protect expression, information, dialogue, and public participation, as well as certain dispositions such as tolerance, empathy, solidarity, the search for truth, and inclusion. However, the conditions of digital communication exacerbate old tensions and pose new challenges. “Platformized” communication, dominated by corporate interests, prioritizes communicative practices linked to capturing and manufacturing the attention economy, rather than democratic values. Articulated through algorithms that determine the rules of digital communication, the dominant logic favors certain democratic forms of communication but exacerbates problems such as disinformation, hate speech, and exclusionary and intolerant identities. This accumulation of tensions and contradictions operates as a basic and structural condition for communication in a democracy.