Leioa, España
Granada, España
Este artículo revisa el estado del arte sobre los abordajes de las violencias machistas desde una perspectiva feminista antipunitiva. Algo que urge desde el convencimiento de que no está todo dicho en lo que se refiere a esta problemática, sino que es necesario cuestionar algunas ideas y prácticas que se toman como un logro del movimiento feminista en el Estado español. Concretamente, nos referimos aquí al giro punitivo en el discurso estatal de la defensa de los derechos de las mujeres que ha configurado un «feminist penal populist discourse», en la confluencia entre el populismo penal y el feminismo. Estas lógicas y prácticas institucionales generan un escenario proclive a la inflación penal, al tiempo que presentan numerosas fallas en la respuesta a las verdaderas demandas y necesidades de las mujeres que han padecido violencias machistas. Como contrapeso a esta tendencia están surgiendo exploraciones feministas de formas de justicia y reparación más acordes con principios no punitivos, desde la idea de que el castigo es parte de una cultura patriarcal que produce identidades generizadas a través de la dicotomía víctima-agresor. Las reflexiones antipunitivas no constituyen únicamente una propuesta de abolir la prisión y prácticas del castigo, también han planteado líneas de abordaje de los conflictos, las violencias y los problemas sociales a través de los principios de la justicia restaurativa y la justicia transformativa. Exploraciones hechas mayoritariamente desde la criminología feminista pero también desde la metodología etnográfica que han recogido reflexiones y prácticas que emanan sobre todo del activismo feminista y de grupos sociales autónomos con perspectiva de género, valiéndose de diferentes lenguajes y estéticas.
This article reviews the current state of research on approaches to gender-based violence from an anti-punitive feminist perspective. This is driven by the conviction that the debate on this issue is far from settled, and that it is necessary to challenge certain ideas and practices that are regarded as achievements of the feminist movement in Spain. Specifically, we refer here to the punitive shift in the state’s discourse on the defence of women’s rights, which has shaped a ‘populist feminist criminal discourse’ at the intersection of criminal populism and feminism. These institutional logics and practices create a scenario prone to criminal inflation, whilst failing to adequately address the genuine demands and needs of women who have suffered gender-based violence. As a counterbalance to this trend, feminist explorations of forms of justice and reparation more in line with non-punitive principles are emerging, based on the idea that punishment is part of a patriarchal culture that produces gendered identities through the victim-perpetrator dichotomy. Anti-punitive reflections do not merely constitute a proposal to abolish prison and punitive practices; they have also proposed approaches to conflicts, violence and social problems through the principles of restorative justice and transformative justice. These explorations have been conducted primarily through the lens of feminist criminology, but also through ethnographic methodology, gathering insights and practices that stem mainly from feminist activism and autonomous social groups with a gender perspective, utilising diverse languages and aesthetics.