El presente artículo problematiza acerca de los desafíos implicados en la consolidación de dispositivos grupales dirigidos a mujeres mayores en el ámbito de la Atención Primaria de la Salud (APS).
A partir de la sistematización de un taller comunitario co-coordinado por las residencias de Trabajo Social y Nutrición en un Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se analizan las dinámicas de participación y las tensiones institucionales que atraviesan este tipo de experiencias.
A través de la reconstrucción del proceso grupal, el trabajo visibiliza algunos nudos críticos: la asistencia fluctuante como dato de intervención, la irrupción del sufrimiento subjetivo en espacios de sociabilidad, las tensiones entre los tiempos institucionales y los tiempos vinculares, y la necesidad de incorporar una perspectiva de género en el abordaje comunitario con personas mayores.
Finalmente, se proponen algunas reflexiones orientadas a repensar la especificidad del Trabajo Social en APS, cuestionando las expectativas de eficacia lineal y recuperando el valor de las intervenciones situadas.