Punta Arenas, Chile
Este artículo analiza la naturalización del maltrato laboral en instituciones cerradas, particularmente en sistemas de atención a jóvenes privados de libertad. Desde una perspectiva crítica y situada en la praxis del trabajo social, se problematizan los pactos de silencio, las dinámicas de poder invisibles y la reproducción institucional de la violencia simbólica.
El análisis se sitúa en el contexto territorial de la Región de Magallanes, particularmente en la Ciudad de Punta Arenas. Se trata de un territorio marcado por el aislamiento geográfico donde los vínculos laborales tienden a ser más cercanos y duraderos, el silencio no solo se instala como estrategia institucional, sino también como forma de convivencia y la densidad de las redes laborales configuran dinámicas institucionales particulares. En este escenario, las relaciones de poder, y la naturalización del maltrato adquieren una intensidad y persistencia que resulta necesario problematizar.
A partir de aportes teóricos de Humberto Maturana, Paul Goodman, Michel Foucault y Leonardo Boff, se propone recuperar el vínculo, la coherencia afectiva y la ética del cuidado como horizontes de transformación. El texto no busca constituirse como una denuncia testimonial, sino abrir preguntas y caminos que permitan desarticular la complicidad colectiva frente al daño que se ha vuelto parte rutinaria de los espacios laborales.