Entre 1977 y 1979, un grupo de 15 estudiosos de la comunicación de todas partes del mundo dirigidos por el canadiense Sean MacBride se reunieron en varios eventos y sesiones a petición de la propia UNESCO para inventariar los problemas contemporáneos de comunicación y sus posibles soluciones. El resultado de este trabajo fue el texto "Un solo mundo, voces múltiples", mejor conocido como el Informe MacBride. Este trabajo constituyó, en el contexto de la Guerra Fría, una alternativa diferente a las teorías autoritarias, liberales o de responsabilidad de los medios. Bernardino Herrera retoma en este trabajo las discusiones y comparaciones en torno a este informe y recomienda volver a dar un paseo por sus páginas.