Madrid, España
El presente trabajo analiza cuantitativamente las políticas activas de empleo en España, con especial atención a las personas jóvenes y a las personas en desempleo de larga duración. A partir de datos de la EPA, Eurostat, la OCDE y los servicios públicos de empleo, se estudian la evolución reciente del mercado de trabajo, el gasto público destinado a las políticas activas de empleo y los recursos humanos disponibles en los servicios públicos de empleo. Los resultados muestran que, pese a la reducción del desempleo durante la última década, España mantiene tasas de paro juvenil y de larga duración superiores a la media de la Unión Europea. Asimismo, se constata un incremento de la inversión en políticas activas de empleo, aunque persisten problemas de ejecución presupuestaria, especialmente en materia de formación. Finalmente, se identifican importantes déficits de personal y desequilibrios territoriales en los servicios públicos de empleo. Se concluye que la mejora de la empleabilidad requiere reforzar los servicios de empleo, aumentar la ejecución de las políticas formativas y focalizar las actuaciones en los colectivos más vulnerables.
This article provides a quantitative analysis of active labour market policies in Spain, with particular focus on young people and the long-term unemployed. Drawing on data from the Spanish Labour Force Survey (EPA), Eurostat, the OECD and the Spanish Public Employment Services, it examines labour market developments, public expenditure on active labour market policies and the human resources available within public employment services. The findings show that, despite a significant reduction in unemployment over the last decade, Spain continues to record youth and long-term unemployment rates above the European Union average. Public expenditure on active labour market policies has increased, although important shortcomings remain in the implementation of training programmes. The study also identifies staffing shortages and territorial disparities within employment services. It concludes that improving employability requires strengthening public employment services, increasing the implementation of training measures and targeting the groups most affected by unemployment.