Caserta, Italia
La autora analiza el trabajo flexible, regulado en el ordenamiento jurídico italiano por la Ley italiana n. 81/2017 y que ha experimentado un desarrollo significativo durante la pandemia, poniendo de relieve su progresiva transformación de instrumento de flexibilidad organizativa a medida privilegiada de inclusión laboral, en particular en lo que respecta a las personas con discapacidad. El artículo reconstruye la evolución normativa y jurisprudencial de la figura, poniendo de relieve el paso de una lógica de emergencia a una valorización estructural del trabajo ágil en la administración pública. A pesar de la existencia de un marco normativo articulado y de múltiples niveles, el autor señala cómo la aplicación concreta de los principios antidiscriminatorios sigue chocando con rigideces procedimentales y resistencias organizativas. Partiendo de estas dificultades, el trabajo flexible se examina como una medida de adaptación razonable, coherente con los principios de igualdad sustantiva y de no discriminación, de los que se derivan obligaciones proactivas de adaptación de la organización del trabajo a cargo del empleador público.
The author examines smart working, regulated in the Italian legal system by Law No. 81/2017 and significantly expanded during the pandemic. The analysis highlights its gradual shift from a tool of organisational flexibility to a key measure for labour market inclusion, particularly with regard to persons with disabilities. The contribution traces the regulatory and case-law development of smart working, emphasising the transition from an emergency-driven approach to its structural valorisation in public administration. Despite the existence of an articulated and multi-level regulatory framework, the Author observes that the concrete implementation of anti-discrimination principles continues to encounter procedural rigidities and organisational resistance. Against this backdrop, smart working is analysed as a form of reasonable accommodation, consistent with the principles of substantive equality and non-discrimination. These principles give rise to proactive obligations on the part of public employers to adapt work organisation.