La Ley Orgánica 1/2025 ha situado los medios adecuados de solución de controversias (MASC) en el centro del sistema de resolución de conflictos en materia civil y mercantil, configurándolos, con determinadas excepciones, como paso previo al proceso judicial. La reforma refuerza la idea de que las partes deben intentar negociar de buena fe antes de acudir a los tribunales.Este trabajo analiza el régimen de responsabilidad civil que puede derivarse del desarrollo de estos mecanismos cuando, en ese contexto, se producen daños. Por un lado, distingue entre las consecuencias procesales asociadas a la conducta preprocesalde las partes y la responsabilidad civil propiamente dicha, que solo surge cuando existe un daño real causado por una actuación incorrecta. Por otro, examina la responsabilidad de los profesionales que intervienen en estos procedimientos, cuyo enjuiciamiento no depende del éxito o fracaso del acuerdo, sino del cumplimiento de los deberes profesionales inherentes a su intervención.El estudio pone de manifiesto un cierto desequilibrio normativo entre la intensa regulación del comportamiento de las partes y la ausencia de un marco común igualmente claro para la responsabilidad de los profesionales que gestionan los MASC. Desde esta perspectiva, se propone avanzar hacia un régimen más sistemático de deberes profesionales, responsabilidad civil y mecanismos de aseguramiento, con el fin de reforzar la seguridad jurídica y la confianza en el modelo de justicia colaborativa.
Organic Law 1/2025 has placed appropriate dispute resolution mechanisms (ADR) at the centre of the system for resolving civil and commercial disputes, establishing them, with certain exceptions, as a prior step before judicial proceedings. The reform reinforces the idea that parties should attempt to negotiate in good faith before resorting to the courts.This article examines the civil liability issues that may arise in this context when harm occurs during the use of ADR mechanisms. On the one hand, it distinguishes between the procedural consequences attached to the parties’ pre-litigation conduct and civil liability properly so called, which arises only where actual damage results from wrongful conduct. On the other hand, it analyses the liability of the professionals involved in these procedures, which does not depend on whether an agreement is ultimately reached but on compliance with the professional duties and the applicable standard of care.The study identifies a regulatory imbalance between the detailed regulation of the parties’ conduct and the absence of an equally clear framework governing the liability of professionals managing ADR processes. From this perspective, it argues for the development of a more coherent framework of professional duties, civil liability and insurance mechanisms in order to strengthen legal certainty and reinforce confidence in the system of cooperative justice.