Pamplona, España
Este estudio analiza la relación entre el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa, la confianza en distintas fuentes informativas y la probabilidad de compartir información falsa en la comunidad educativa. A partir del análisis secundario de una encuesta online realizada en España en enero de 2025 (N = 922) en el marco del VI Estudio de Empantallados y GAD3 sobre educación e inteligencia artificial, se examinan las diferencias entre alumnado, familias y profesorado en el uso de ChatGPT, la confianza depositada en esta herramienta y en las redes sociales, así como las prácticas de verificación y la capacidad percibida para detectar errores. Los resultados muestran una brecha clara entre familiaridad tecnológica y prudencia informativa: el alumnado utiliza ChatGPT con mayor frecuencia y confía más en esta herramienta, pero no presenta niveles superiores de verificación, mientras que el profesorado adopta una posición más cauta. Los análisis multivariantes revelan, además, una dinámica ambivalente de la confianza: aunque una mayor confianza en la IA se asocia con una mayor facilidad percibida para detectar errores, también puede reducir la verificación efectiva. Por último, los modelos de regresión logística indican que el uso de ChatGPT se asocia con una mayor probabilidad de haber compartido información falsa, mientras que la confianza en redes sociales emerge como el predictor positivo más fuerte de esta conducta. En conjunto, los resultados sugieren que los comportamientos relacionados con la desinformación dependen tanto del uso de herramientas de IA generativa como de los marcos de confianza y de los hábitos informativos de los usuarios.
This study examines the relationship between the use of generative artificial intelligence tools, trust in different information sources, and the likelihood of sharing false information within the educational community. Drawing on data from an online survey conducted in Spain in January 2025 (N = 922), the study explores differences among students, families, and teachers in their use of ChatGPT, the level of trust placed in this tool and in social media, as well as their verification practices and perceived ability to detect errors.The findings reveal a clear gap between technological familiarity and informational caution: students use ChatGPT more frequently and place greater trust in it, yet they do not exhibit higher levels of verification, whereas teachers adopt a more cautious stance. Multivariate analyses further reveal an ambivalent dynamic of trust: although greater trust in AI is associated with a higher perceived ability to detect errors, it may also reduce actual verification practices. Finally, logistic regression models indicate that the use of ChatGPT is associated with a higher likelihood of having shared false information, although the strongest positive predictor is trust in social media. The study concludes that the risk lies not exclusively in the technology itself, but in the frameworks of trust and the informational habits through which it is integrated into everyday life.