Colombia
El pensamiento de Hannah Arendt ofrece una perspectiva esencial para comprender la relación entre educación y ciudadanía activa en las democracias contemporáneas. En su obra, Arendt concibe la ciudadanía más allá de un estatus legal, como una condición que implica acción, participación y responsabilidad en el espacio público. La autora distingue entre ciudadanía activa y pasiva, subrayando que solo la primera garantiza el fortalecimiento de la democracia. Desde esta mirada, la educación no se reduce a la transmisión de conocimientos, sino que constituye un proceso político que introduce a las nuevas generaciones en el mundo común y les brinda herramientas para ejercer la libertad y el juicio crítico. El artículo explora la concepción arendtiana de la educación como acto político, orientado a la formación de ciudadanos responsables capaces de actuar y deliberar en la esfera pública. Asimismo, se destacan los principios pedagógicos que fundamentan una educación para la ciudadanía activa: el diálogo, la pluralidad y el pensamiento crítico. Finalmente, se analizan las implicaciones de estas propuestas para la democracia actual, marcada por la apatía ciudadana, la polarización y la crisis de la educación cívica. Recuperar la visión de Arendt permite repensar la pedagogía democrática y fortalecer sociedades libres, plurales y participativas.
Hannah Arendt's thought offers an essential perspective for understanding the relationship between education and active citizenship in contemporary democracies. In her work,Arendt conceives of citizenship beyond a legal status, as a condition that implies action, participation, and responsibility in the public sphere. The author distinguishes between active and passive citizenship, emphasizing that only the former guaranteesthe strengthening of democracy. From this perspective, education is not reduced to the transmission of knowledge but constitutes a political process that introduces new generations to the common world and provides them with tools to exercise freedom and critical judgment. The article explores the Arendtian conception of education as a political act, aimed at forming responsible citizens capable of acting and deliberating in the public sphere. Additionally, it highlights the pedagogical principles that underpin education for active citizenship: dialogue, plurality, and critical thinking. Finally, it analyzes the implications of these proposals for current democracy, marked by civic apathy, polarization, and the crisis of civic education. Recovering Arendt's vision allows us to rethink democratic pedagogy and strengthen free, plural, and participatory societies.