Las consecuencias sociales de la especulación inmobiliaria y la gentrificación son múltiples. En el barrio del Poblenou, en Barcelona, la crisis de la vivienda ha provocado un proceso sostenido de desplazamiento de población que ha transformado profundamente la composición social del territorio. Desahucios, aumentos del precio de la vivienda, pisos turísticos, residencias de estudiantes y promociones de lujo han contribuido a la progresiva sustitución de los habitantes locales por nuevos perfiles vinculados a las necesidades contemporáneas del mercado inmobiliario.