Aunar esfuerzos y generar espacios de cooperación es clave para hacer frente a las crecientes formas de especulación residencial a escala global y local. Cada vez más, sirven redes que articulen luchas urbanas existentes en un horizonte más amplio para tejer estrategias y alcanzar objetivos comunes en la defensa del derecho a la vivienda y a la ciudad. Las tres experiencias internacionales que aquí se presentan son un ejemplo de esta imprescindible y compleja labor colectiva.