La renta per cápita en paridad de compra de la Unión Europea cerrará este ejercicio un 28 por ciento por debajo de la registrada en Estados Unidos, un diferencial que se ha venido incrementando en el último lustro sin visos de corrección aún. Con el objetivo de corregir esta tendencia es necesario consolidar el mercado único para elevar el potencial de crecimiento, pero tal agenda debería complementarse con una integración con la misma ambición en las políticas del Estado de Bienestar. En un mercado más abierto, los derechos no debieran erosionarse. Europa debe crecer fortaleciendo a la vez su carácter social.