La región de Oriente Medio y el Norte de África (MENA), históricamente central en el sistema energético mundial, experimenta un crecimiento acelerado de la demanda eléctrica sobre unas economías aún dominadas por los hidrocarburos. En este contexto, el despliegue de las renovables promete convertirse en su principal vector de transformación. Este número especial sostiene que la transición energética constituye un fenómeno eminentemente político, y no un mero proceso técnico o económico indisociable de las estructuras de la economía política y de la capacidad estatal. Mediante estudios de caso comparados –Argelia, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait, Marruecos, Palestina, Túnez y la rivalidad argelino-marroquí–, examina cómo la dotación de recursos, la configuración institucional y las coaliciones de actores determinan trayectorias divergentes. Esta obra evidencia que la transición energética en la región se integra en estructuras de poder preexistentes que condicionan su alcance y ritmo.